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sábado, 9 de febrero de 2013

Carnicero

Un día 6 de febrero fue detenido uno de los asesinos mas renombrados en la historia de las atrocidades humanas. Me refiero a Klaus Barbie Altmann, conocido como "el carnicero de Lyon", 

Hacía tres meses que Hitler había accedido al poder en Alemania, cuando K.Barbie se inscribió en las Juventudes Hitlerianas e inmediatamente después ingresó a los servicios de seguridad de Himmler, uno de los hombres más cercanos al Führer. Su larga sucesión de horrores, fue premiada por Hitler con la "Cruz de Hierro de Primera Clase con Espadas".

En 1943 ya como capitán SS, fue nombrado jefe de la policía alemana en Lyon. Fue allí donde torturo y ejecuto a numerosos miembros de la resistencia, y gano su apodo por la deportación de millares de judíos, entre ellos, niños. En un telegrama a sus superiores, el jefe de la Gestapo daba cuenta de una importante captura: “Hoy en la madrugada fue tomada la Colonia de niños Judios de Iszem-Aim: 41 niños de 3 a 13 años fueron detenidos, su deportación esta en marcha”. El destino final de los pequeños fue la cámara de gas del campo de concentración de Auschwitz. 

Su ex interprete suizo, Gottlieb fuchs, lo ha acusado de haber “matado con sus propias manos” en 1943, a Jean Moulin. Sólo en Francia se le atribuyen el envío a campos de concentración de 7.500 personas, 4.432 asesinatos, y el arresto y tortura de 14.311 combatientes de la Resistencia. Mientras tanto se encargaba de matar de hambre a parte del ejército ruso, y de torturar a miles de personas. 

Cuando las tropas aliadas marchaban hacia Lyon, Barbie destruyó todos los registros de la Gestapo, ordenó el asesinato de de cientos de civiles franceses que conocían sus brutales métodos de interrogación y escapó a Alemania. 

Cuando la guerra terminó, el cuerpo de Contraespionaje (CIC) estadounidense lo contrató, le proporcionó una identidad falsa y organizó su traslado a Bolivia. Allí, adoptó el apellido de Altman, antes de comenzar a comerciar con quinina y establecer relaciones con ex nazis refugiados y con los militares locales. Se le atribuye también la asesoría al operativo que culminó en la muerte de Ernesto "Che" Guevara en 1967.

La situación de Barbie cambió en 1982, cuando los "Cazadores de Nazis" lo identificaron, primero hubo una reacción de pánico en la que negó absolutamente todo “Soy Klaus Altman. Jamás estuve en Berlín y mi parecido con Barbie es casualidad. Jamás estuve en Lyón. No conozco a Jean Moulin. Tengo buena conciencia…”  

Pero meses después optó por una confesión cínica, seguro de que los pedidos de extradición por parte de Alemania Federal y de Francia no procederían, acepto que era efectivamente “Klaus Barbie, un SS”. Sin embargocon la llegada del presidente Siles Suazo, éste lo deportó.

En sus confesiones indicó: "soy un viejo Nacional Socialista y aunque estoy persuadido de que mi combate esta terminado, no he cambiado de ideas” y añadió : “No reconozco los crímenes de guerra; Durante la guerra no hay liberad ni humanidad, no hay ni bueno ni malo” y enfatizo en que “Soy un SS; es como ser un superhombre, un profesional elegido por Hitler. No soy un fanático, sino un idealista”

En 1987 fue hallado culpable de 341 cargos y condenado a cadena perpetua. Su abogado, Jacques Verges, lo defendió con argumentos como: “"¿Qué nos da derecho a juzgar a Barbie cuando nosotros, en conjunto, como sociedad o como nación, somos culpables de crímenes similares?".

Muere de leucemia en el hospital de la prisión de Lyon en 1991. La noticia de su muerte provocó reacciones inesperadas. "Es un hecho que me deja totalmente indiferente", dijo Serge Klarsefeld, el más notorio cazador de nazis de Francia, al conocarse el hecho. "Barbie ya no es más un problema. Eso es todo..."

domingo, 27 de enero de 2013

Demente

Caesar Augustus Germanicus, (31 de agosto de 12 – 24 de enero de 41, Roma); hijo de uno de los más destacados generales que tuvo el imperio romano: Julio César Claudiano -mejor conocido como Germánico, por haber pacificado la provincia de Germania- , y de Julia Vipsania Agripina, de ascendencia noble,  fue un emperador romano, conocido también como Cayo César o Calígula y pasó a la historia junto con Cómodo como uno de los más atroces mandatarios de Roma. Le llamaban Calígula, diminutivo en latín de “Caliga” (sandalia o pequeña bota utilizada por los soldados romanos), por el hecho de haber crecido en los campamentos utilizando esta clase de calzado desde su niñez, cuando acompañaba a su padre en sus expediciones militares. 


Según se dice, fue un hombre muy mimado, caprichoso y lunático, con muchos problemas conductuales, con una percepción distorsionada de la realidad y que creció en un ambiente familiar cargado de conjuras, pleitos, chismes, promiscuidad, rencillas entre familiares y ambiciones de poder gestados por su madre Agripina y su abuela Antonia. Tras el destierro de su madre, continuó viviendo con su abuela Antonia; se dice que por ésta educación recibida se puede explicar parte de su educación futura. Se le acusaba de alardear de acostarse con las mujeres de sus súbditos, de matar por pura diversión, de provocar una hambruna al gastar demasiado dinero en la construcción de su puente, y de querer erigir una estatua de sí mismo en el Templo de Jerusalén con el objeto de ser adorado por todos.

Se acusó a Calígula de mantener relaciones incestuosas con sus hermanas; Agripina la Menor, Drusilla y Julia Livilla. También se dijo que las obligó a prostituirse. Además, estos historiadores le acusan de enviar a algunas tropas a efectuar ejercicios militares absurdos, y de convertir el palacio en un burdel. En su juventud ya era propenso al vicio y visitante de prostíbulos y tabernas. Gustaba de acudir a las ejecuciones de condenados.


A pesar de sus comienzos turbios –se rumoreaba que había ahogado al anterior emperador, Tiberio, y asegurado su sucesión haciendo ejecutar al hijo- Calígula gozó de popularidad en un principio. Curiosamente su primer año de mandato se caracterizo por decisiones bien recibidas por todos los sectores, tanto en materia social, económica y de seguridad, sin embargo luego de padecer una severa enfermedad (los síntomas presentados según el relato de los historiadores y el análisis actual de neurocirujanos, indicarían que padeció una severa meningitis) y dados sus continuos ataques epilépticos (característicos de su familia) lo terminaron de convertir en el personaje cruel, despótico, megalomano.

Tras haber recobrado la salud, Calígula ordenó asesinar a varias personas que habían prometido sus vidas a los dioses si el emperador se recuperaba. Forzó a cometer suicidio a aquellos exiliados durante su reinado: su mujer; su suegro, Marco Silano; y su primo, Tiberio Gemelo.

La política de Calígula, marcada por la generosidad y la extravagancia, agotó las reservas financieras del Imperio. Con el objeto de hacer frente a la crisis, Calígula puso en marcha una serie de medidas desesperadas, algunas de las cuales son descritas por los historiadores; como pedir dinero al pueblo en los actos públicos. Estableció nuevos impuestos en los juicios, bodas y prostíbulos, y organizó subastas de venta de gladiadores en los espectáculos. 

Durante su mandato se preocupó más por orgías y diversiones que por todo el imperio. Su caballo "Incitato" también lo acompañaba en estas orgías. Amaba mucho a su caballo y le daba todos los gustos, entre otros intentó nombrarlo senador de Roma otorgándole las rentas necesarias para poder optar al cargo, obsequiándole un pesebre de marfil.

Las cosas con las que se divertía llegaron a ser muy exageradas y atroces en sus últimas épocas. En una oportunidad Calígula buscaba una fuente de dinero que arreglara sus problemas, mandó llamar a todas las mujeres de la alta sociedad romana y las prostituyó, obligándolas además a competir entre sí mismas, pues si no las amenazaba con decapitar (uno de sus vicios predilectos).

El emperador comenzó a realizar sus apariciones públicas vestido de dios y semidiós, como Hércules, Mercurio, Venus y Apolo. Se refería a sí mismo como un dios cuando comparecía ante los senadores, y en ocasiones aparecía en los documentos públicos con el nombre de Júpiter. Fue por esta época cuando empezó a aparecer como un dios ante la plebe.

Por todas estas razones, hubo muchas conspiraciones en su contra, hasta que el comandante de los pretorianos Casio Querea, apoyado por los senadores, lo apuñaló en el pasillo de un teatro en Roma, matándolo, el 24 de enero del año 41 d.C, los pretorianos asesinaron a su mujer Cesonia, y a su hija pequeña le rompieron el cráneo contra un muro de piedra.

A excepción de Plinio el Viejo, todas las fuentes supervivientes describen a Calígula como un loco. Filón de Alejandría, Flavio Josefo y Séneca el Joven describen a Calígula como un demente, pero alegan que esta locura era resultado de los años. Según Séneca, el emperador se transformó en un hombre arrogante, iracundo y grosero tras su ascenso al trono. Josefo piensa que fue el poder el que hizo de Calígula un arrogante, llevándole a creer que era un dios. Por su parte, Filón sostiene que su personalidad experimentó un radical cambio cuando estuvo a punto de morir de una enfermedad. Según Juvenal, el emperador bebió una poción que le hizo volverse loco. Suetonio escribe que Calígula padeció epilepsia cuando era joven. 
Muchos historiadores han defendido que Calígula padecía hipertiroidismo. Este diagnóstico se basa en la irritabilidad y en la «mirada» del emperador, descrita por Plinio el Viejo.

sábado, 26 de enero de 2013

Santo Castigo

El Tribunal del Santo Oficio, fue constituido de manera inicial para combatir la herejía de los maniqueos heredada de Persia. Las autoridades eclesiástica y civil, se unieron para ubicarlos y exterminarlos porque para ellos no eran menos perjudiciales a la iglesia que al estado. Se envió por todas las provincias comisionados eclesiásticos que inquiriesen y averiguasen quienes eran los seductores y seducidos, y los entregasen a los jueces eclesiásticos y civiles para que los castigasen con las penas respectivas. A estos comisionados se llamó inquisidores. El Papa Inocencio III aprobó esta institución en el año de 1204: en 1218 se extendió a Italia, Alemania e Inglaterra, y en 1232 se introdujo en España. 

En América, el Tribunal del Santo Oficio se estableció por primera vez en la isla de Santo Domingo. Tres años después de consumada la Conquista de la Nueva España, fray Martín de Valencia, franciscano evangelizador, fue nombrado comisario de la Inquisición en México. En 1535 el inquisidor general de España, Alfonso Manrique, expidió el título de inquisidor apostólico al primer obispo de México, Juan de Zumárraga.  Sin embargo, no fue hasta 1571 que el doctor Moya de Contreras, inquisidor mayor de la Nueva España estableció en México el Tribunal de la Fé, este año, se considera oficialmente, como el del establecimiento del Santo Oficio en México.

Se dispuso que los inquisidores pudieran prender al reo, y sólo en caso de discordia se consulta con el consejo de la Suprema. La prisión se ejecuta siempre con secuestro de bienes, y sólo se dan los alimentos más precisos a mujer e hijos,  se colocan los reos en prisiones separadas; no se les permite hasta la sentencia que sean visitados, ni de sus padres, ni de su mujer, hijos, parientes y amigos. El abogado y confesor necesitan para verlos licencia especial del tribunal, y el primero ha de ser siempre acompañado de un inquisidor: se les pide declaración, y siempre con juramento, cuando parece convenir a los inquisidores,  sé les pregunta adonde y cuando se confesaron, y con qué confesaron se tiene el mayor cuidado de que los reos no sepan el estado de sus causas, ni se les da parte de los motivos de su arresto hasta la publicación de las pruebas: el fiscal debe acusarlos generalmente de herejes, y particularmente del delito de que están indicados; y aunque la Inquisición no conozca sino de los crímenes que sepan a la herejía, siendo testificado el reo de los de otra calidad, debe acusarlos de ellos para agravación de los primeros, por lo cual se indaga la vida de los arrestados. El fiscal concluye siempre su acusación pidiendo, que si su intención no es bien probada, sea puesto el reo a cuestión de tormento; sólo de esta sentencia interlocutoria se admite apelación en los casos en que los inquisidores duden de la suficiencia de los motivos, o discrepen entre sí.
Se ratifican los testigos en presencia de dos personas "honestas", eclesiásticos y cristianos viejos y no más, y se saca en la publicación de probanzas cuanto diga relación al delito, firmado esto de un inquisidor; suprime todo lo que pueda hacer que el reo venga en conocimiento de los testigos; con la advertencia que si el testigo depone en primera persona, se ha de sacar en tercera, diciendo que vio y oyó que el reo trataba con cierta persona.

Si los reos son declarados herejes, se les impone la confiscación de bienes, se relajan al brazo secular para que ejecute la pena de la ley: si las pruebas no son tan convincentes, o los reos no están obstinados o convencidos, se les obliga a abjurar de su dichoso delito, y en los casos respectivos se les reviste de un sambenito, que ejecutada la sentencia, o cumplida la condena, se cuelga en las iglesias para escarmiento público, oprobio del delincuente, y deshonra de los parientes: la infamia y la inhabilitación para los honores y empleos civiles y eclesiásticos es siempre una de las penas de los que se declaran por reos, trascendental a toda la familia, la cual se ve excluida de todas las corporaciones, en que se hace información de limpieza de sangre para poder entrar en ellas.


Fray Tomás de Torquemada, fue uno de los más crueles inquisidores de España, Fue él quien desarrolló las reglas más crueles y estrictas para el Santo Oficio, reglas que se siguieron al pie de la letra en México. Entre sus disposiciones estaba que el secreto de los testigos fuera inviolable, que se adoptara el tormento y la confiscación de bienes, que en un corto período de gracia los acusados se denunciaran a sí mismos y abjuraran de sus errores, que se recibieran las denuncias de padres contra hijos y de hijos contra padres y que se permitiera la separación del derecho común y del orden de proceder en todos los tribunales conocidos.

Este fue el tribunal de la Inquisición; aquel tribunal que de nadie depende en sus procedimientos que en la persona del inquisidor general es soberano, puesto que dictaba las leyes sobre los juicios en que se condena a penas temporales. En ellos están violadas todas las reglas de la justicia universal.

domingo, 20 de enero de 2013

Barón Ilustrado

Charles Louis de Secondat, Barón de Montesquieu, Señor de la Brède o simplemente Montesquieu nació el 18 de Enero de 1689, en La Brède, a pocos Km. de Burdeos, Francia. Como la tradición familiar así lo imponía, Montesquieu, emprendió la carrera de Derecho, primero en la Universidad de Burdeos y más tarde en París. 

Tras desempeñarse largos años como consejero en el Parlamento de Burdeos, Montesquieu, emprenderá un viaje para observar e investigar las costumbres y las instituciones de otros países; en Inglaterra, según su criterio, hallaría el mejor modelo político y entonces plasmar el modelo inglés a su país. Cabe destacar que Montesquieu era un serio crítico de la monarquía absoluta francesa que reinaba por aquel tiempo en Francia.


Mientras tanto, en sus Cartas Persas en las cuales un muchacho persa narra la vida de Francia desde su punto de vista, como espectador de la miseria y las costumbres que atañen a diario vida y muerte de los franceses, posteriormente veinte años después conocería la luz su obra máxima: Del espíritu de las Leyes. En sus páginas, Montesquieu, sentó las bases de lo que más tarde conoceríamos como liberalismo. Inspirado especialmente en las ideas del inglés John Locke, Montesquieu, promovió la tolerancia religiosa, la libertad, se opuso férreamente a métodos inhumanos como la esclavitud y la tortura. Además, para Montesquieu, no resultaban para nada indiferentes las condiciones en las que vivía un pueblo determinado sino muy por el contrario, la economía, las costumbres, las tradiciones, el clima y la geografía son indispensables a la hora de construir un sistema político.

Y entonces a partir de todas estas consideraciones preliminares arribaría a su máximo aporte: la separación de poderes, que consiste en la distribución de las funciones del estado, siendo la titularidad de cada función (ejecutivo, legislativo y judicial) confiada a un órgano distinto, que a las veces hará de contralor y de limitación de las atribuciones del príncipe. A partir de este equilibrio que deviene de la separación de los poderes, Montesquieu, estaba convencido que sería imposible degenerar hacia el despotismo.

Para Montesquieu, la república debe gobernarse por el principio de la virtud, el amor a la patria y la igualdad. La monarquía se rige por el honor, mientras que el despotismo está gobernado por el terror. Desde este punto de vista, cada forma de gobierno se rige por principios distintos de los que derivan códigos legales y morales diferentes que condicionan los más variados aspectos del comportamiento de los hombres. La decadencia de los sistemas de gobierno se produce cuando los principios de gobierno no son debidamente cumplidos o sufren alteración, corrompiéndose todo el sistema de gobierno.

La obra literaria y filosófica del barón de Montesquieu es un auténtico monumento a la Razón. Está basada en el pensamiento racional: el autor investiga y saca sus conclusiones teniendo en cuenta sólo su capacidad de razonar. Esto supuso en su tiempo una auténtica revolución, pues hasta entonces nadie se había atrevido a razonar prescindiendo de las creencias religiosas.

Su interés por todo tipo de conocimientos y saberes le convierte en uno de los mejores ejemplos del espíritu ilustrado y enciclopédico. Colaboró, en efecto, con ese proyecto monumental desarrollado por los intelectuales franceses del siglo XVIII: la Enciclopedia. Montesquieu, como buen ilustrado, elogia los gobiernos basados en la razón y la inteligencia, y critica a aquellos pueblos que se dejan gobernar por las ideas religiosas.

Montesquieu, no fue testigo presencial de la Revolución Francesa, sin embargo, su legado, iluminó todo el proceso de los liberales que hicieron posible aquel movimiento socio político que pedía a gritos la participación ciudadana en las cuestiones de estado francesas.

sábado, 19 de enero de 2013

Perdió la cabeza

 La Revolución Francesa la considero el más importante acontecimiento en el desarrollo social del hombre desde la muerte de Cristo. Si no hubiera habido Revolución Francesa, no hubiera habido independencia de colonias hispanoamericanas, el sistema feudal quizás seguiría existiendo y retrasando el desarrollo de la humanidad. No existirían los conceptos de "Libertad, Igualdad, Fraternidad", o el concepto "república" tal como lo conocemos hoy día.
En general, los historiadores retratan a Luis XVI como un monarca bueno, a diferencia de sus autoritarios antepasados, pero era manipulable y débil, sin embargo, su matrimonio con María Antonieta de Habsburgo, hija de la emperatriz de Austria, selló su fatal destino.

A continuación, una breve reseña de lo que su verdugo dejo dicho en una carta al periódico 'Thermométre du jour' para desmentir informaciones y conjeturas sobre la conducta del rey antes de su muerte.

En 1792 la Convención Nacional, la asamblea de diputados francesa, proclamó la República, juzgó al Rey acusándole del cargo de traición y le condenó a muerte, después de una votación que aprobó dicha medida por un solo voto de diferencia. 

Charles Henri Sanson (1740-1806), que vio rodar 2.918 cabezas durante sus quince años como verdugo jefe de París, contradice los rumores que aseguraban que el Rey fue llevado a la guillotina con una pistola en la sien, que profirió el grito "¡Estoy perdido!" y que su cuerpo quedó terriblemente mutilado porque la cuchilla golpeó la cabeza y no el cuello.

Luis XVI, que era un buen hombre pero algo débil de carácter, no pudo frenar el terremoto político y social que desató la Revolución Francesa (1789-1799) y fue juzgado por el delito de alta traición en la Asamblea Nacional, que había instaurado la República. Condenado finalmente a la guillotina, el Rey desposeído de sus títulos y procesado como el "ciudadano Luis Capet" (apellido de su familia), encaró su suerte el fatídico 21 de enero de 1793.

Ese día por la mañana, cuenta Sanson prometiendo "la verdad exacta de lo ocurrido", Luis XVI fue conducido en un carruaje verde tirado por un caballo a la parisina Plaza de la Revolución (la actual Plaza de la Concordia), donde se había instalado el cadalso. Para evitar un posible intento de rescatar al Rey, unos 80.000 efectivos de la Guardia Nacional fueron desplegados en la capital y 3.600 legionarios ocuparon posiciones estratégicas.

Al subir al patíbulo, el "ciudadano Luis Capet" mostró un talante "un poco difícil" al negarse a ser maniatado, si bien cooperó "cuando la persona que lo acompañaba le dijo que ése era el sacrificio final", según el relato del verdugo. A continuación, el monarca, casado con la archiduquesa María Antonieta de Austria, quien moriría meses después también en la guillotina, preguntó "si los tambores redoblarían" durante su ejecución.

Acto seguido, Luis XVI hizo un ademán tratando de dirigirse al pueblo de Francia pero se lo impidieron, aunque aún fue capaz de exclamar: "¡Pueblo, muero inocente!".
"Entonces -escribe Sanson- se giró hacia nosotros y nos dijo: Señores, soy inocente de todo lo que se me acusa. Deseo que mi sangre pueda cimentar la felicidad de los franceses".
El rey -añade Henri Sanson- "soportó todo eso con una compostura y una firmeza que nos asombró a todos nosotros. Estoy convencido de que sacó su fortaleza de los principios de la religión, de los que nadie parecía más convencido y afectado que él".

Uno o dos minutos después de las 10.20 horas del 21 de enero de 1793, la guillotina cayó sobre el cuello del "ciudadano Luis Capet", cuya muerte, anunciada con salvas de cañón, marcó la transición de la Monarquía a la República en Francia.

sábado, 12 de enero de 2013

El Gran Kourosh

Conocido como Kourosh en persa y como Kouros en griego, Ciro II fue el primer emperador de la dinastía aqueménida llamada así por el jefe Aquemenes. Kouros nació en el 580 a.C. y logró unificar a los dos pueblos más poderosos de la región, los medos y los persas, creado así lo que serían los cimientos del poderoso Imperio Persa.

Notable conquistador, famoso por lograr mantener el control y la hegemonía de uno de los imperios más grandiosos que han existido, Ciro II también es recordado como un gobernante justo y magnánimo que era extremadamente tolerante con los pueblos que conquistaba.

Completada la conquista de Asia Menor, lanzó a sus ejércitos hacia las fronteras orientales, tomando bajo su dominio a Hircania, Partia, Drangiana, Arachosia, Margiana y Bactria. Después de cruzar el río Oxus, construyó pueblos fortificados para que sirvieran como frontera entre su imperio y las tribus de invasores nómadas procedentes de Asia Central. Las victorias de Ciro en el Oriente le dieron el poder suficiente como para pensar en acrecentar su reino hacia el Occidente: Babilonia y Egipto fueron su siguiente objetivo

En el año 539 a.C., los ejércitos de Ciro el Grande, el primer rey de la Persia antigua, conquistaron la ciudad de Babilonia. Liberó a los esclavos, declaró que todas las personas tenían el derecho a escoger su propia religión, y estableció la igualdad racial. Éstos y otros decretos fueron grabados en un cilindro de barro cocido en lenguaje acadio con escritura cuneiforme. Conocido hoy como el Cilindro de Ciro, este documento antiguo ha sido reconocido en la actualidad como el primer documento de los derechos humanos en el mundo. Está traducido en los seis idiomas oficiales de las Naciones Unidas y sus disposiciones son análogas a los primeros cuatro artículos de la Declaración Universal de los Derechos Humanos.

No se presentó a si mismo como un conquistador sino como un libertador y el legítimo heredero del imperio babilónico, tomando el título de “Rey de Babilonia” y “Rey del mundo”.Ciro procuró establecer siempre en sus nuevos dominios lo que se conocía como “Paz aqueménica” donde conciliaba los intereses persas con los del pueblo sometido para hacer menos dolorosa y humillante la conquista. Tras la conquista de Babilonia, fue recibido por la comunidad hebrea como su libertador.
Ciro es retratado por historiadores como Jenofonte y Herodoto como un gobernante honesto, un gran líder y un hombre generoso y benevolente. Los helenos, a quienes conquistó, lo llamaban “Dador de leyes” y los hebreos lo consideraban un “Ungido del Señor” un Mesías.

En el sistema de gobierno de Ciro, se designaban sátrapas que lo representaban en cada provincia conquistada y tenían presencia en las decisiones de los gobernantes locales, sobre todo en cuestiones administrativas, legislativas y culturales. De acuerdo a Jenofonte, el primer sistema postal fue su idea para tener comunicadas sus provincias y bajo control a todos sus sátrapas.


En el 530 A.C. tras ungir como “Rey de Babilonia” a su hijo Cambises, partió a combatir a los belicosos escitas. Construyó Cirópolis (Kurushkatha) antes de morir, derrotado por Tomiris, reina de los escitas masagetas.

sábado, 5 de enero de 2013

Indígenas en las Cortes

En 1810, en España, la Junta Suprema Central ordenó la conformación de una asamblea constituyente española, reunida en Cádiz desde 1810 hasta 1814, que fue denominada como Cortes de Cádiz. La primera sesión contó con representantes de las juntas provinciales y de los territorios de América y de Filipinas.

En las Cortes se identificaron tres tendencias: los realistas o absolutistas, que abogaban por el retorno de la Casa de Borbón sin modificar el sistema político; los jovellanistas englobados en el espíritu de la Ilustración pero reticentes a las prácticas revolucionarias; y los liberales, que pedían la incorporación de reformas como las de la Revolución Francesa. 

Las Cortes de Cádiz estructuraron un nuevo sistema político, basado en los criterios del liberalismo radical que se reflejó en la constitución de 1812. La Constitución de Cádiz trajo novedades y transformó la relación con el mundo hispano. 

Se dice que la causa indígena americana ocupó muchas sesiones de aquella asamblea hispanoamericana.  A lo largo del mes de diciembre de 1810, el diputado inca Yupanqui, había presentado varias proposiciones relativas a la libertad e igualdad de los indígenas, aunque que estas proposiciones no se incluyeron en los artículos. Anteriormente, el día en que estos artículos fueron presentados ante las cortes, Yupanqui tomó la palabra “como inca, indio y americano”, a favor de los indígenas y presentó una fórmula de decreto para ordenar que los Virreyes, Presidentes de audiencias, gobernadores etc. “se dediquen con particular esmero y atención” a proteger a los indios y prohibir que persona alguna constituida en autoridad eclesiástica, civil o militar, ni otra alguna de cualquier clase o condición que sea, aflija al indio en su persona, “ni le ocasione perjuicio el más leve en su propiedad…..”

El decreto, aprobado el 5 de enero de 1811, es la primera disposición indigenista de las cortes y recuerda las leyes protectoras existentes. El diputado inca Yupanqui pronunció un discurso sobre la opresión en América. El texto del decreto de 5 de enero es significativo: prohíbe a las autoridades eclesiásticas, civiles y militares vejar a los indios en su persona y en sus propiedades. En cuanto a sus privilegios, ordena también que los protectores de los indios se esmeren en cumplir debidamente el sagrado cargo de defender su libertad personal, sus privilegios y demás. Los diputados eran conscientes de los peligros que podía acarrear para los indígenas la abolición de sus privilegios legales. el texto del decreto es una especie de compromiso, que mantiene temporalmente estos privilegios, y al mismo tiempo intenta asegurar a los 
indígenas el goce de dos de los principales “derechos del ciudadano”; el derecho a la propiedad y el derecho a disponer de sí mismo. este decreto refleja la esencia de lo que fue la política indigenista en las cortes.

jueves, 3 de enero de 2013

Pípila



Minero sublime,
raza inconquistable;
con fuego sagrado y valor indomable
abriste la puerta de la libertad.

Esclavo y obrero,
de harapos cubierto,
dejaste los antros de plata repletos
llevando en tu diestra el sol de hermandad.

Tu altiva figura en piedra labrada,
nos muestra la hazaña tan limpia, lograda
en aquella fecha, con serenidad.
Admiro su arrojo de casta oprimida,
que fue subyugada pero no vencida
y que logro el triunfo de la libertad.

Hoy 3 de enero, se celebra el aniversario del nacimiento del héroe mexicano: Jun José de los Reyes Martínez, mejor conocido como el "Pípila". Hoy jueves de poesía le hacemos un homenaje, posteriormente se volverá a hablar de su valentía!